7/2/15

EN EL AÑO DEL FIN DEL MUNDO

el gato naranja
 literatura poética zinetica critica



EN EL AÑO DEL FIN DEL MUNDO





Ha surcado el cielo el jinete de lata del apocalipsis
la gran estela de colores
de la que cuelgan cráneos
y se desprenden sobre infinitas playas.

Dime el numero del año, la fecha del asunto
¡No, no!
Así han ido dejando este Teatrio mis amigos y aun no entiendo nada.

La gran máquina  abre sus brazos y entramos sometidos por el pre-diseño
no es a este desierto al que le llamaban paraíso y a estos detalles
de seres que se queman unos frente a otros lo que le llamaban cielo
y a esto que es como arena en la garganta, ¿infierno en el paraíso?

¡Prepárense todos! 
¡Alisten sus equipajes livianos!
¡Que ahora sí la hora se acerca!

En el año del fin del mundo, o tal vez en 2012 según las encuestas recientes...
No tendrás que preocuparte por casi nada.

A tus acreedores se les acabará el tiempo
podrás ser más ocioso, dejar que el mundo gire y gire mientras esperas
tu traje nuevo, calavera. 

Y no tendremos, ni tendrás que sufrir por las especulaciones de lo que será el tiempo, 
el clima y esas cosas.

Salí ayer a la puerta, sonido. Cartero.

Me ha llegado un sobre con una cinta de navidad.
¿Sabías que con las mismas letras de palabra navidad, también se escribe la palabra vanidad?

Y ha dicho en el sobre que el próximo año es el año del fin del mundo, que se acaban todas las cosas
que son culpables, las profecías, la ciencia, Gadafi, History Chanel.

Le han echado la culpa también a los Mayas, que se acaba la cinta, que esto es todo, que ya no deberíamos ahorrar, que no dejemos todo.

¿Todo? Sí, todo hasta la vida misma, ¿Pues para qué este saco de huesos, de ideas inconclusas y recuerdos?

Sí,  mañana, o sea el año entrante 2012, se acaba el mundo, llega la gran profecía, más catástrofes nucleares, más reactores defectuosos. Otra guerra del Uranio, oculta por la prensa y el gobierno.

Sonido. El reloj  marca las 14: 69, porque es la hora que nadie quiere, la de los puntos suspensivos, la de decir devuélvase más bien, retroceso. 

A esta hora llegarán peores catástrofes, porque la catástrofe es la gran profecía, que enmudece y silencia a las multitudes, que las prepara no para un mañana sino para un final.

Por eso te digo, ¡Ven conmigo de regreso! 

                                                
                                          RAFAEL URREA SOTO


RAFAEL URREA SOTO. Autor de "Libro de sentencias y otros poemas 1996". "Palabras grises y otras cenizas" 1990 "Emperador invisible poemas al señor de Tlaxcoco" 2000 "Pais de cintas rojas" 2004. Director de la revista de poesía el gato naranja- summa de poesía contemporánea desde 1992.





el gato naranja - noticiero poético para américa latina

Director:  Rafael Urrea Soto. Comité editorial: Mauricio Trujillo, Andrés Quintero, Carlos Calle Archila,  Jaime Eduardo Jaramillo, Carlos Mario Uribe,  Edgar Gonzalez, Juan Diego Velásquez, Víctor Gaviria, Raúl González, John Henry Orozco, Héctor Jaime Carvajal, León Darío Gil, Fernando Cuartas, Carolina Escobar, Uises Giraldo y Mario Armando Valencia. Participan desde Buenos Aries (Argentina)  el poeta Juan Gómez, desde La Paz Bolivia Carlos Idrobo y desde Sidney (Australia) Carlos Cuéllar.



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THE BREAKFAST POEMS el gato naranja - noticiero poético para américa latina


THE BREAKFAST POEMS
(Los poemas para recibir otra vez el día)

RAFAEL URREA SOTO



Cartel Tadanori Yokoo

THE BREAKFAST POEMS. Los poemas para recibir otra vez el día. "Cuando leí a Frank O"Hara y una selección de sus Lunch Poems en la revista "El Jabalí", de Buenos Aires, nunca pensé que escribir poesía en servilletas fuera tan divertido. Aunque a un amigo mío le pareció muy cursi, y me dijo que estos poemas para el desayuno eran un divertimiento de un turista adolescente, yo insistí en escribirlos porque en lo que intentaba escribir, siempre había mucho rojo. Ahora comprendo que estos poemas tienen muchos colores y que sí, parezco un adolescente. Escribir rejuvenece. Estos poemas, fueron escritos a la hora del desayuno, cuando la gente piensa en lavarse los dientes o salir a cumplirle una cita al jefe, pensé que tomarse una pausa después de desayunar, oir una emisora de buena música y escribir era una forma de evadir la rutina. O si no, escribir después de desayunar por ahi en una cafetería, mientras pasa el hormiguero decente y comprometido, sería una buena forma de comprender que este mundo va boca abajo, y que uno también tiende a quedar pegado con los pies arriba. Así que les comparto estos poemas, con esta larga explicación, haber si mi amigo me perdona, por intentar escribir "estos versos más coloridos esta mañana". 
                                                                         Rafael Urrea Soto



PRIMAVERA EN SUBWAY

Cuando salgo del laberinto de túneles que van al Norte, que van al Sur, que vienen y se van, salgo a la calle llena de botoncitos de rosas de colores, que están siendo sembradas juiciosamente para deleite de los turistas, entro decididamente en las tiendas de la quinta avenida,  como en un asalto digo con mucha confianza: -I want service in spanish!. Y me hago traer a un dependiente que aunque yo no le espero así, mide más de 2 metros y tiene cara de oriental. El hombre no me comprende y me mira un poco raro,  no me angustio por eso y le digo.: -Yo pago con la mejor moneda!

El encargado del negocio sale a buscarme para defender al dependiente, llega orgulloso y me mira de arriba abajo, yo le contesto. Excúseme, Señor. – No vengo a comprar zapatos.

La primavera llegó tarde este año, vi en las estaciones frías a las ratas jugando con los mendigos, y los saxofonistas también piden monedas en las estaciones. Mis poemas inspirados en Frank O’Hara aun no encuentran comprador, y mis versos contra los fusiles, parecen propaganda de una tienda de armas.

En Wall Street vi a un hombre gritando en la calle, y pensé que era un poeta valiente que había decidido parar el tráfico, los policías de tránsito escondidos en sus grandes barrigas, señalan a todos los puntos cardinales. Infinitas japonesas, azules de frío caminan a invadir los rascacielos, sus vestidos amarillos y sus paso elegante, lucen mucho con los móviles que nunca guardan.

Caminé con mis amigos por Madison Avenue, frente al Metropolitan Museum donde las pinturas, de Rembrant, Brueguel y El Bosco, están expuestas en salones contiguos, unas cerca a las otras sospechosamente.

Fui a MOMA a la exposición de Sigmar Polke y me confundió con sus Pastiches, películas de sus, eternas fiestas, los aburridos cocteles de arte y mis amigos artistas que aún vivos tienen pedestal.

Yo me divierto mucho caminando entre el hormiguero y llevándole la contraria a todo, no escucho sino lo que me conviene y cuando hablo con muy cercanos me hago el poeta.

La primavera se llevó a los ratones que me acompañaron en las solitarias estaciones, trajo las alergias del exceso de polen y a un montón de muchachas de colores que caminan presurosas por las avenidas.
Mientras tanto siento que estas flores artificiales irán muriendo a poco, porque este escenario tiene poca tinta y el paisaje también se desvanece.




 BREAKFAST POEMS

Esta mañana no escribo en servilletas, un amable señor me trae una  cuenta  con dos monedas  que ya no brillan, en el recibo que tiene una larga explicación en letra menuda. No puedo entender que hay en esa impresión con tan poca tinta.


Un mensaje voy a enviarme un mensaje.

En vez de doblar papel para hacer un avión que ha de entretener la vista de las señora que le da el maíz a las palomas cada mañana en el parque, o molestar a algún transeúnte que va de prisa al trabajo, o tal vez interrumpir el tráfico, al desconcentrar a algún conductor de una ruta de esas que van a la calle del fin del mundo, escribo lentamente, como si nadie fuera a leer este mensaje tan personal.

Ojalá un día estas intimidades, acerca de cómo ver el estado de las cosas, o los asuntos internos, la temperatura, el pulso de la noticia, sin que suene ninguna explosión, así tal vez ni  hagan show los políticos para arrastrar a la audiencia confundida, que va  a esconderse detrás de la bestia, pensando que ella va a protegerlos.

Miro a la calle por el vitral de la ventana, allí un rostro de mujer impreso en el vidrio  sus mejillas rosadas y sus dientes blancos muy brillantes, pasan dos ancianos recostados uno en el otro , un muchacho se queda mirando en la vitrina, donde hay unos panes de dulce que el no podrá comprar esta mañana.

Y el señor de la caja bosteza, y los pitos de los autos afuera, y alguien grita, y el avioncito de papel no existirá ya, existirá un reclamo, un secreto, o un anunció.





MIS POEMAS DE DOMINGO







UN DOMINGO



Como ho
rmigas los atletas cruzan la avenida, yo me quedo mirando, pasan como río caudaloso, el reloj me apura, tengo una cita al otro lado.

Sin embargo rojos, violetas, naranjas hombrecitos, delgadas y fuertes mujeres, de trusas verde aguacate y negro, siguen pasando y yo pierdo un minuto. A veces siento que es tanta la espera,  parece que me voy a desesperar.

Veo hoy que es difícil cruzar la avenida. Iré por esta acera pacientemente, tal vez este río de domingo me haga entender, que estoy como congelado de soledad.





EL TIEMPO



En el diario dice lo mismo de los mismos
los arrepentidos de la muerte
venden sus votos al peor postor.

Los narcosólidos
se fortalecen frente a la opinión pública.

Los bólidos rodantes
es decir
quienes esquilman los fondos públicos
ni los vimos.

Delitos alternos, cavernas de la justicia,
donde no hay idioma humano que entienda.


Pasando el dial, me vino la idea
de que es tan aburrida y predecible la realidad
que voy a escribir poemas con retazos del zapping

Ahí sí no respondo en mis zapping poems aparecerán masacres,
desapariciones, rosados momentos, motosierras, restos de los que no quieres ver

 y todo lo que no quieras escuchar, o tal vez, una palomita blanca.

Tal vez esté tan fresca que cruce por la
pantalla.

¿Pero qué haremos mañana si se acaba la guerra?

Los titulares ya no podrán titular, y tendrán que hablar de Lady Gaga
o los conciertos de los 60s que están de moda todavía, que vuelven Los Terrícolas,
o cosas de esas, las encuestas perderán su tiempo queriendo saber quién es el presidente,

 pues la tendencia será avasallante, tal vez todos quieran que las cosas vuelvan a la normalidad.

Y si hay paz para qué el Policía del parque, y para qué la caleta del carrito viejo de mi amigo, si ya no tendrás nada que encaletar.

Y si ese día llega, - legal

Bueno para no hacer esperar tanto
a mis estimados lectores de poemas al desayuno, 

les presento mi primer cadáver exquisito zapping poem 
que espero sea del gusto de la ocurrencia.



Cartel: Tadanori Yokoo



ZAPPING  


/ EL PAJARO LOCO

/Gire la boquilla para limpiar como abanico,
/en 89 están dando Ran de Kurosawa
/Perú 2034001
/en vídeo Mariano Rajoy y Zapatero ( Qué porquería)
/Y las Tías en Súper Plan de San Fermines
/Jm 50.000
/sólo moda
/Aparece Iván Cepeda en medios hablando de la crisis en el Catatumbo
/en tbs un hombre salta ridículamente,
/claro open colombia
/aquí también venden rejuvecimiento
/un concierto de piano en el bosque
/ Dw está mejor
/Regresamos

Sin duda mis Breakfast poems son una herramienta eficaz
¡ahora te canto amor y ya no tengo tanto ánimo!



Cartel: Tadanori Yokoo




¿Dónde estás? Liz, estás aquí...


Jugando en la escuela, Liz trajo un cuaderno y me dijo que había escrito un poema. El poema hablaba de las estrellas que estaban tiradas en el patio. Teníamos 6 años cada uno, le dije: ¿Puedo ir contigo a conocer las estrellas?, Liz me cogió de la mano, su rostro brillaba. Feliz iba con ella a comprobar la maravilla. Cuando salimos al patio Liz me mostró que en el patio no sólo estaban las estrellas sino que cabía todo el cielo, y la luz de la mañana radiante. La arena era luz y estrellas en el patio de la escuela.
¿Sabes Liz, recuerdas cuando te dije?, yo también quiero escribir un poema, tu me hablaste de magia y otras presencias maravillosas donde se resume el encanto de no saberlo todo.




EL MUCHACHO DEL RADIO

Otra vez cruzo la avenida bajo la lluvia, el sonido de un claxon me despierta del sueño, una mujer pasa con sus dos niños por la autopista al cielo, y ella baja convertida en ángel desnudo.

Su cabello al viento, suaves y finos cabellos incontables, flotan como libres raíces, al fondo entre la luz veo sus ojos, y oigo esa vieja canción. Un muchacho pasa con un radio encendido, se tambalea.
La música parece que estuviera de acuerdo con la ley de gravedad. El muchacho del radio busca otras emisoras y no logra nada.
Voy por la calle cuento los chicles pegados a la acera, aquí la huella de un beso de abril, aquí la crucial despedida. La boca del amante estuvo aquí, tarde de lluvia de enero. Un corazón quedó dibujado en el árbol.

Cuando abro la puerta y entro en mí, veo pasar cerca palomas, lechuzas, aves de colores.
Vamos a mirar por la ventana, ha llegado un grupo de hombres con uniformes azules 
- Qué hacen?
- Un estudio pormenorizado de la poética del árbol. De no hallar su alma será talado.
-Es tarde ya, voy a traer un café.
- Es tarde para el árbol, también para nosotros.




LOS DIEZ MANDAMIENTOS PARA SECUESTRAR A UN INTELECTUAL

(Sobre "El Secuestro de Michel Houllebecq"
Intervención poética a una película sobre un anarquista.)


Para Adriana Aristizabal quien escribió conmigo, 
este decálogo, mientras desayunábamos.


1. Primero, fíjate si está bien vestido, si sus camisas llevan esas marquillas que tanto te atraen, el usará una ropa acorde con la de un anarquista, la de un hombre común, su fragilidad se pondrá de manifiesto inmediatamente pongas su mano sobre su brazo y sus huesos sonarán como un tarro con semillas, así que mira bien antes de hacerlo, no sea que mueras en el intento.

2. Cuando estés frente a él,  no vayas a preguntarle ¿qué ahorros tiene?, o ¿qué políticos le conocen? porque él lo negará sistemáticamente con su cinta en la boca, su mirada te provocará tanta lástima, que decidirás quitarle la mordaza y allí empezarás a perder tu batalla.

3. Tráele cigarrillos pero no de los ordinarios, él te reclamará por los que prefiere y además no podrá estar tranquilo si no le traes unas buenas botellas de vino español.

4. Cuando le dejes sólo con sus centinelas, cuida bien que ellos no tengan debilidad por la poesía, por si acaso alguno de ellos le hará preguntas, para mejorar sus versos subversivos y porqué no intentar escribir él también su obra.    

5. La luz de la habitación es muy importante para sus lecturas, no lo dejes solo mucho tiempo, pues puede encontrar refuerzos, en un periódico o en una página del Marqués de Sade, si tu madre está contigo en este delito, recuerda aclararle que a este mundano puede gustarle la pornografía y también otras delicias.

7. Celébrale el cumpleaños con una tarta para que no se sienta solo, pero trata de no contradecir sus opiniones, si le hablas de Howard Phillips Lovecraft, no intentes resumirle ninguno de sus relatos, pues él te llevará la contraria hasta intimidarte.

8. Llévalo al sol cada mañana para que estire sus piernas, muéstrale que tus compañeros son unos muchachos amables, de buenas maneras y que admiran su obra a pesar de todo.

9. Enséñale unas clases de boxeo, y deja que tu madre lo consienta, en la víspera él querrá que le lleven una prostituta, y se dejará llevar por sus encantos, sólo así demostrarás que aunque le has secuestrado, muy dentro de ti habita un hombre de bien.

10. El día de la liberación recuerda llevarlo muy cerca de su casa, darle un abrazo y pídele un autógrafo, no sin antes solicitarle algunos consejos para un libro que has comenzado, tal vez después de este secuestro, tu decidas también publicar  un libro, pero eso sí; cuídate muy bien de lo que le dices, y no hagas con él más diferencias, podría cobrártelas en su próxima entrevista, o esperar que tu libro o tu película salgan, para volverte pedazos.



¡TRAIGAN EL ALTAVOZ!

Para amordazados de miedo
mi recuerdo de las madres de Soacha.

Una mujer reclama a su hijo que desapareció una mañana sin explicación.

Por las solitarias montañas de grava amarilla, se ve al fondo la ciudad derrumbándose sobre sí misma.
En un lugar donde los perros son inmensos, y la gente camina deprisa, a bajar a la garganta de grava, donde el humo negro y los sonidos infinitos se tragan a la gente, dónde se ven los muchachos desgarbados, sin zapatos correr a sacar debajo de los puentes su alimento, donde el sol quema y las mujeres raspan las paredes para ilusionarse, para vivir de algo, dónde el olor de la quema de basura te hace llorar, después te hace dar rabia, al contrastarla con un niño que sale entre ella con sus botas de caucho, una gorra de dormilón y un busito azul de rayas.

Una mujer canta las historias de los muchachos olvidados
fueron más de 4.000 los que se silenciaron
una noche tras noche fueron entrando en una lista

Y unos se empujaban a otros en la lista infinita
quién escribió esos nombres en el muro que no veremos

Manos de ciego, manos de barro que es polvo
manos de ciego, de sordo, voz perdida.
manos que hubieran servido para todo
y sirvieron para esto.

Que todos lo grabaron en la roca infinita
que no lo olvidaremos ni lo vengaremos

Fueron 4000 las almas inocentes
el diario publicó notas frívolas
de cosas que no le interesan a nadie
le preguntó al asesino que opinaba
y el asesino contestó igual que a una vieja pregunta
pero el asesino no se dio cuenta de eso
ni siquiera pensó que una abuela pregunta por su nieto
que venía de trabajar en la cantera.

Fueron 4000 o más

Y salieron en los periódicos vestidos de camuflado
o en las estadísticas como sucios trofeos


Poster Tadanori Yokoo



¡TRAIGAN EL ALTAVOZ!

Esta vez los seguiremos
un perdido hombre de cera
levantará la mano para decirlo todo

Y ellos irán levantando los nombres de las fosas comunes
y los muchachos saldrán, dirán la verdad.

Como aquel a quien nadie escuchó
y  que escribió el nombre de sus asesinos en un papelito
y lo escondió en una de sus medias.

Fueron más de 4.000 los recientes desaparecidos
las nubes que entran y salen de los periódicos
como viejas cifras que no dicen nada,
están confundidas con los indicadores económicos, la encuesta del día,
la aceptación de la última frase del político de turno.

Caminaremos entonces por esta confusa calle, donde la gente cansada espera. ¿Qué pasará de nuevo?

Y los cubículos judiciales seguirán escribiendo la historia infame
y  todos trataremos de salir de esta sopa hirviente
donde los que escuchan son sordos, los que ven son ciegos,
saldrán de sus fosas otros ciegos, pero son sus madres sus ojos, son sus voces sus cantos,


es el cielo azul que ellas ven el que ellos disfrutan en sus tristes miradas.


Rafael Urrea Soto. Manizales. Colombia. Obra poética: Palabras grises y otras cenizas (1990) Emperador invisible, Poemas al Señor de Tlaxcoco 2000 Pais de cintas Rojas 2004



el gato naranja
noticiero poético para américa latina

Director:  Rafael Urrea Soto. Comité editorial: Mauricio Trujillo,  Andrés Quintero, Víctor Gaviria, Juan Diego Velásquez Romero, Jandey Marcel Solviyerte,  Carlos Calle Archila,  Jaime Eduardo Jaramillo, Carlos Mario Uribe,  Edgar Gonzalez, Raúl González, John Henry Orozco, Héctor Jaime Carvajal, León Darío Gil, Fernando Cuartas, Ulises Giraldo y Mario Armando Valencia. Participan desde Buenos Aries (Argentina)  el poeta Juan Gómez, desde La Paz Bolivia Carlos Idrobo, desde Nueva York Jualio david Gonzales y desde Sidney (Australia) Carlos Cuéllar.


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Sección zinética
Edición  Febrero de 2015

 

el gato naranja es una publicación de movielab cdcine
2014



1/2/15

el gato naranja - noticiero poético para américa latina




ORLANDO SIERRA HERNANDEZ

EL CADAVER DEL POETA AUN AL "SOL BRONCEADO"


Por Rafael Urrea Soto
Especial ZINETICA

Ya viene la parca, la máquina de la mala memoria, ¿dónde están los miles que marcharon el día de su muerte?, ¿adonde se fueron las exigencias de justicia?, los reclamos a la ley, la discutible ley, que ya es casi nada, en un país donde parece, vale más la vieja ley del talión, el ojo por ojo, diente por diente, porque aquí no se respeta, la vida de nadie y menos la memoria.

Orlando no sólo fue un periodista, que usaron como carne para la cena en esas elecciones de mitaca, donde los de siempre se salieron con la suya, gobernaron, esquilmaron el presupuesto público y borraron las huellas del delito. A Orlando lo mataron, se fueron sus palabras, se las llevaron con sus cenizas, fue más fuerte el soplido del viejo Cumanday.

¡Ahí está tirado todavía!, su cadáver, cerca de la misma acera desde donde los nadaistas le tiraron piedras al periódico La Patria en los viejos años 60s,  ¡ahí está tirado todavía!, tú puedes verlo, en los rostros de otros poetas olvidados, en las cavernas por donde atravieza Carlos Pizarro, declamando los poemas de Blaise Cendrars, o en la tragedia de la poeta Mercedes Valencia, que aún canta sus poemas a señas, su ciudad, la mala madre que se come a sus hijos, Manizales, le cobró la vida a este hombre de letras, educador, periodista y poeta.

¡Su cadáver aún está ahí tirado! pues aunque fue auxiliado él se quedó para siempre como testimonio, tirado al inclemente "Sol bronceado" no hay nadie que pase y le de un poco de agua, no hay nadie que le deje una flor ahí, sobre el asfalto. No hay un genio de nuestras universidades que lo defienda, pues casi todos, se han vendido a los partidos, que se dividen los pueblitos pobres que nos han dejado como pequeño orgullo.

Hoy como ayer, cada día más olvidado, se le hacen homenajes triviales, y se le usa como foto de moda, para recordarle al país las estadísticas, ahora ya no es Orlando Sierra Hernández, ahora es una estadística.

Por eso nuestro noticiero poético, quiere correr el velo y hacer llegar esta realidad a cada rincón de América, un vil asesinato, en el que no hay condenado alguno, pues al gatillero también le rebajaron la pena, y claro está señores al gatillero también lo asesinaron.

A Orlando lo conocimos en los recitales de la Casa de Poesía Fernando Mejía Mejía, su actitud de maestro, y su generosidad con las novedades de la poesía, lo hicieron cómplice de nuestra revista en los años 90, en esa época nombraba mucho al escritor Jorge Ibargüengoitia, de quien citaba que para escribir se necesitaba un 10% de inspiración y un 90% de transpiración.

Nos presentó la poesía de Homero Aridjis, fue un entusiasta de la creación del Centro de escritores de Manizales, que fundamos para darle herramientas a los nuevos escritores y fue tomado por los farsantes y la politiquería.

Recuerdo de Orlando su voz enfurecida contra la injusticia, como iba poniendo en sus conversaciones los puntos sobre las íes, cuando las conversaciones de sus contertulios caían en temas de política. Una noche en una fiesta, me llevé de él un nítido recuerdo, cuando empezó a relatarle a Otto Morales Benítez el capítulo I de "Cien años de soledad" mientras nos contaba a todos, cómo había sido su encuentro con Gabriel García Márquez y la anécdota de cuando le declamó de memoria ese capítulo.

Orlando llegó de Santa Rosa de Cabal, estudió Filosofía en la Universidad de Caldas y llegó a ser el Subdirector del Diario La Patria de la ciudad de Manizales, frente a su sede fue asesinado por la espalda de un tiro en la cabeza el 2 de Febrero de 2002. Su obra está realmente por ser editada, su ejercicio de periodista, le hizo olvidar a muchos que lo que habitaba realmente en sus venas era la poesía.

Todos entraron a la catedral central a dejar unas palabras, un testimanio, yo no fui capaz de entrar a ese acto donde los manizaleños se dieron golpes de pecho.

¿Dónde están ahora los que dijeron admirar al poeta y su obra?  nadie recuerda a ciencia cierta, que el cadáver se nos quedó ahí tirado en esa esquina, su sangre aun baja por las calles aledañas y no va a parar de manchar nuestras calles, hasta cuando el asesino sea condenado.


Les compartimos esta selección de poemas de Orlando Sierra Hernández, de su libro EL SOL BRONCEADO que está firmado con una dedicatoria que dice de su puño y letra: "Estos versos juveniles, ya camino del olvido". Fue editado por la Imprenta cafetera en 1985, con una fotografía de María Elena Mejia y Diseño del desaparecido artista Mario Duque.


EL SOL BRONCEADO

POEMAS

ORLANDO SIERRA H.

"De la contradicción de las contradicciones,
la contradicción de la poesía,
borra las letras y después respíralas,
al amanecer cuando la luz te borra."
                       José Lezama Lima


"Y cruzaste el umbral de un mundo mágico, 
la otra realidad que está tras ésta..."
                   Luis Cernuda


CORPUS

ESPEJISMO

A veces de tarde en tarde
el aceite del verano
se nos metía en el cuerpo.
En las noches
(lustrosas como el asombro)
el abanico del deseo
soplaba con vehemencia
y tú y yo
entre tanto
vivivíamos y convivíamos
con la más oscura naturalidad,
en fin...



CELEBRACION


Ven y tiéndete acá
sobre el delgado alimento
de las bestias
para la loca celebración de nuestros cuerpos.
Acércate
quítate las ropas
y ponte desnuda
al empuje de la noche y el deseo.
Abandonémonos.


A  LAS PUERTAS DEL CIELO


Fraguar una nueva leyenda en tu cuerpo
             tantas veces visitado.
Detenerse de nuevo en cada lugar
y contemplar con el renovado interés del turista
             que regresa
aquellos parajes que antaño guiaban tus
             manos.
Detenerse, repito, en el siempre abierto asonbro
de tus carnes
y
penetrar luego como hombre que ya conoce
              el rumbo
hacia la emboscada de tus muslos
              armado
para el intacto ritual de antes de la última tregua.



EL SOL BRONCEADO


Resulta exasperante verte surgir del lecho
a esa hora en que la claridad del día
gana el mundo.

Tu desnudez flotando por el cuarto
y el agua que despierta
y te lava mis caricias y te aisla del sueño:
todo tan absolutamente deplorable.

Sobre tu piel otra realidad
no menos cierta
a este amor que la impugna.

La despedida, tan cercana siempre de la tristeza,
abandonándonos
a la vigilia de los cuerpos.

               
AZARES Y DIVERTIMENTOS

EPIGRAMA DE AMOR


Pequeña y delgada 
como un paraguas
me eres necesaria
al sol y en la lluvia.



MOTIVO DE OBSERVACION


Y cuando la mulata
de la vendimia amorosa
se aleja
-desnuda entre las palmas-
a sus acderas como a un imán
se adhieren partículas del paisaje.


DE LA FARSA


Tanto como esperábamos
de estos tiempos
                         para venir a ver
que la vida
-al igual que cualquier viejo bolero-
se nos repite
                                 siempre
por el lado de los recuerdos.


NOTA DE VIAJE


Aquí
-y no lejos de aquí-
hoteles
              de apremiantes crepúsculos

y escurridizas albas
del color 
                del desvelo
y blancas y negras prostitutas
con cuerpos de momento
y verdes ojos 
                       iguales al mundo
antes de un eclipse de sol
asomados
                 a un paisaje
                                      definitivo
como un testamento por abrirse.


HERIDA DE SIEMPRE

Los errores que nos marcan
son inolvidables
como beso de moribundo.
Las distancias y el tiempo
pueden madurar
las más sutiles convicciones,
los adioses más mentidos, 
pero (inútil es decirlo)
no hay olvido posible
para aquello que nos habita
como el sueño.



POETICA


                                     "Hubo además un maestro (...) que a
                                  las preguntas de sus discípulos no
                                  respondía con palabras, sino con el
                                  índice, que sabía levantar..."

                                                                              Hesse.


Superar la tentación
del verso fácil
o el lugar común,
más también
(de ser posible)
evitar incluso el poema
que al fin de cuentas
la palabra es
(obviamente)
tan solo lo que sobra
del silencio.




INVOCACIONES

HOMENAJE A UN MUSICO

Saliva blanca de boca negra
inflando sonidos que revientas como burbujas
en el aire de una multitud
fanática del jazz
Louis Amstrong es el trompeta.
Su música la sienten
los gangsters de la época
-las gentes de la época-
con un aire más familiar
que escuchar el trino de un pájaro en verano.
Un reloj va empujando el tiempo en su carrera
y la boca negra
que se fué con su filtro dorado hasta la gloria
en la época de la depresión
sigue aún con su música prendiendo los salones.



WALT WHITMAN



En agonía, en duro lecho
el viejo poeta
de barbas tan blancas
como el espacio que queda
entre una línea y otra del poema
sueña jóvenes muchachas
tendidos bellamente sobre el pecho del mundo.
De sus labios en delirio
hermosas palabras brotan
que hablan del amor y el deseo
bajo la desteñida loma del cielo,
en verano,
y sobre la hierba que ha venido
perfumando el rocío desde la creación,
que es "el abrazo del amante que nos despierta"
y nos anuncia a nosotros mismos.



LEYENDO A PESSOA

Debió de ser en Lisboa hacia los años veinte,
Tú, me imagino, muy galante y cortés
pero también algo tímido.
Ella, una muchacha hermosa de provincia
con quien te sentabas a mirar las nubes
pues cuando permanecías junto a ella
en las nubes te fijabas mejor.
El romance -pueril a pesar de todo-
poco tiempo duró, y sin embargo
como todo aquello que veías
siguió siendo para ti de otro modo,
a pesar de que no entendieras, no comprendieras,
que habías aprendido a mirar,
con los ojos asombrados de una muchacha que 
                                                                      te amó.



\COMO MURIO ROBERT LOWELL

Robert estaba sentado al volante,
la cabeza levemente inclinada a la izquierda
como si mirara por el retrovisor
el mundo
que a su espalda
era ya inexistente.
La mano derecha,
en posición de descanso sobre el espaldar,
dejaba ver como a un bello reloj de oro
su esclava de cardíaco,
enceguecedora a los ojos del policía
que anotaba los números de la matrícula del auto
que conducía el poeta.
Lowell Robert Lowell parecía indiferente, 
el pie sobre el freno infinito
para no ir a tocar
una realidad que ya no le pertenecía,
como tampoco le pertenecía en aquel momento
el parte de tránsito de Nueva York
que quería entregarle el hombre 
que lo descubrió muerto.



SEÑALES DE DIFUNTO


Empezaré por decirles
que no me importa el refugio.
Sé de antemano donde se halla el lugar,
no sabiendo exactamente
el sitio determinado.
Sinembargo (lo más seguro) iré a ojos cerrados.
Reviviré mi antigua
severidad del rostro
(ahora por razones valederas)
No llevaré etiqueta, boleros, mucho menos recados;
tampoco preguntaré, 
qué se hubo de hipotecar para conseguir la caja
(será incómodo hablar en ese instante),
además ya no tendría palabras.
Al fin soy la figura central en el entierro.


ORLANDO SIERRA HERNANDEZ
21 de febrero de 1958 - 4 de febrero de 2002

FOTO: Diario La Patria

el gato naranja

noticiero poético para américa latina
-sección zinética-

Director:  Rafael Urrea Soto. Comité editorial: Mauricio Trujillo,  Andrés Quintero, Víctor Gaviria,Juan Diego Velásquez Romero, Jandey Marcel Solviyerte,  Carlos Calle Archila,  Jaime Eduardo Jaramillo, Carlos Mario Uribe,  Edgar Gonzalez, Raúl González, John Henry Orozco, Héctor Jaime Carvajal, León Darío Gil, Fernando Cuartas, Ulises Giraldo y Mario Armando Valencia. Participan desde Nueva York Julio David Gonzales, desde Buenos Aries (Argentina)  el poeta Juan Gómez, desde La Paz Bolivia Carlos Idrobo y desde Sidney (Australia) Carlos Cuéllar.
contactos:
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Sección zinética
Edición  Febrero 2 de 2015

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