LA MUJER DEL ANIMAL
Por Rafael Urrea Soto
Especial ZINETICA, Medellín, Colombia
Protagonizada por Natalia Polo, Tito Alexander Gómez y con un elenco de actores naturales, la película La Mujer del Animal Dirigida por Víctor Gaviria, que se encuentra en cartelera en las salas de Cine Colombia, llega esta Semana al Festival Internacional de Cine de Guadalajara, se presentara en Marzo en el Colombian Film Festival de Nueva York y en abril en la Ciudad de Chicago. Rodeado del gran trabajo de su formula estética con Rodrigo Lalinde en la cinematografia y Ricardo Duque en la Dirección de Arte, y un gran equipo técnico y de producción, la película ganadora del premio a mejor Director del Festival Internacional del Nuevo Cine latinoamericano en La Habana Cuba, pasó por los festivales internacionales de Toronto y Roma, se ha presentado en el Festival de Cine de Cali y el Biff Bogotá, recorrido que muestra de lejos la calidad de esta película que apenas se ha estrenado hace tres días.
Recuerdo bien cuando tenía (17) el día
que leyendo a Rimbaud, se presentó ante mi inconciente mirada "la
muchacha labios naranja" y los días que leyendo poemas de Baudelaire,
Lautreamont y Paul Verlaine me conmovió el "cielo oscuro". "La
Mujer del Animal" o Entrando en la nube oscura, o no busquemos pretextos
para recuperar nuestro corazón, porque esta película hiere el corazón, y eso no
lo perdona nadie.
Sin pausa la película es una mirada
detallada al interior de una familia que nace del miedo, la mujer como
instrumento de la oscuridad pero que por su propia lucha personal logra ir más
allá de la luz, como una forma de meditación silenciosa y en el sentido
cristiano, en la pureza de la humildad, esta película es ante todo una lectura
de la identidad. Identidad entendida como el origen, la historia sagrada
familiar, de unas familias silenciosas que llegan rememorando la colonización y
construyen en la noche de pocas estrellas, en un rincón al lado de una roca con
guaduas, cartones y plásticos, un lugar para huir de las masacres en las
ruralías de Colombia. Porque las violencias de esta película hablan no sólo de
las físicas violencias, también del silencio, es hacernos pensar en las
violaciones sistemáticas de los actores del conflicto, los ataques a periodistas como Jineth Bedoya, los feminicidios,
los ataques con ácido, tantas violencias que se quedan en el anonimato.
Amparo representa a la mujer
desplazada, a la madre soltera, a la abuela maltratada por su marido, a la
mujer que es esclava para cualquier tipo de negocio, a la mujer que trabaja
atrapada en algún sistema menor de producción y no puede salir de el, a la
obrera solitaria, a la dama de sociedad que es golpeada y no puede salir de
allí para conservar las apariencias, a las madres que marchan buscando a sus
hijos, a la trabajadora que tiene miedo de perder su puesto; pero como lo dijo
Florence Thomas en un reciente articulo citando un dialogo de la película todas
deben decir Ya no más!
Esa es la clave de la película, que siembre un espíritu de lucha por la reivindicación de la mujer, que las llene de fuerza para luchar contra ese yugo y si no sucediere así, que al menos se reflexione con motivo de la película sobre estos temas. Esos intrincados paisajes, que sirven de locación a esta historia sucedida en los 70s, son el resultado de la afanada colonización de las lomas de las ciudades latinoamericanas por desplazados de la violencia y la pobreza, en ese lugar donde la indómita montaña impone su propio orden y la premura de la supervivencia no permite la lectura de las diversas formas de violencia, sino que se incorporan a la identidad como parte.
Este cine no será hecho, ya es un hecho, igualmente estos temas fueron recreados en otros tratamientos afortunados por Ettore Scola, "El drama de los celos" con Marcello Mastroianni, Monica Vitti, Giancarlo Giannini, "Carmen" de Vicente Aranda o "El Amor Brujo" de Carlos Saura por contar sólo algunos ejemplos y en otras tantas del cine italiano sobre el tema del triangulo amoroso, muchas de ellas comedias, lo que nos lleva a reflexionar sobre la profundidad y seriedad de esta película.
Otro referente que sorprende por su crudeza y que es tambien rico en elementos culturales es "La Balada de Narayama" dirigida por Shohei Imamura, película ganadora de la Palma de Oro en Cannes en 1983 En "Narayama" hay un sorprendente viaje a la intimidad de las familias, que ausculta todas las miserias y las formas de lo sexual, donde los elementos convergen en un eje fundamental, el ritual de despedida de la madre abandonada al frío de la montaña sagrada.
Esa es la clave de la película, que siembre un espíritu de lucha por la reivindicación de la mujer, que las llene de fuerza para luchar contra ese yugo y si no sucediere así, que al menos se reflexione con motivo de la película sobre estos temas. Esos intrincados paisajes, que sirven de locación a esta historia sucedida en los 70s, son el resultado de la afanada colonización de las lomas de las ciudades latinoamericanas por desplazados de la violencia y la pobreza, en ese lugar donde la indómita montaña impone su propio orden y la premura de la supervivencia no permite la lectura de las diversas formas de violencia, sino que se incorporan a la identidad como parte.
Este cine no será hecho, ya es un hecho, igualmente estos temas fueron recreados en otros tratamientos afortunados por Ettore Scola, "El drama de los celos" con Marcello Mastroianni, Monica Vitti, Giancarlo Giannini, "Carmen" de Vicente Aranda o "El Amor Brujo" de Carlos Saura por contar sólo algunos ejemplos y en otras tantas del cine italiano sobre el tema del triangulo amoroso, muchas de ellas comedias, lo que nos lleva a reflexionar sobre la profundidad y seriedad de esta película.
Otro referente que sorprende por su crudeza y que es tambien rico en elementos culturales es "La Balada de Narayama" dirigida por Shohei Imamura, película ganadora de la Palma de Oro en Cannes en 1983 En "Narayama" hay un sorprendente viaje a la intimidad de las familias, que ausculta todas las miserias y las formas de lo sexual, donde los elementos convergen en un eje fundamental, el ritual de despedida de la madre abandonada al frío de la montaña sagrada.
La diferencia aquí radica en que este cine es experimental, por su elaboración el guión de Gaviria obedece a múltiples agentes externos, la realidad es antes de la creación, la ficción es una palabra invitada de piedra sólo para configurar algún punto de referencia, es un cine que afecta el sentido natural, conociéndose que apela a la naturalidad y la realidad, es complejo y apasionante, abundan en esta película los símbolos, silenciosos relatos que alimentan el macro-texto resultado final de una larga investigación que lleva a la decisión sobre estructuras y correlaciones de forma y sentido.
Hay en la película otras historias que poseen el encanto de ser reales, que contienen en sí las mismas paradojas de la realidad, por la crudeza del relato, hay una gran implicación con el espectador, que no podrá estar alejado de su fuerza y crudeza, pues la película reta el sentido de la presencia del espectador ante la obra, lo hace parte de la discusión de la película, lo reta y puede vencerlo o reivindicarlo, pero no pasará frente a ella sin comprometer su sensibilidad.
La película de Víctor Gaviria va más
allá de lo apreciable a simple vista, hay códigos culturales, simbologías que
vistas en detalle, potencian en la película una forma de hipnosis, de tal
manera que cuando el espectador queda atrapado en su propia experiencia al
habérsele evocado su infancia, sus delirios, abusos y traumas, queda suspendido
en ese mundo sin pausa, donde sólo espera un asomo una luz de esperanza.
Cuando despiertas vuelves a ver con
otros ojos, cuando vuelves en sí de tu hipnosis el animal ya ha poseído tu alma
ingenua y te ha hecho despertar de un sueño aun más profundo y se presentan en
la pantalla los delirios, realidades que son como delirios y el llanto de los
niños es más fuerte y el deseo de que todo cambie se manifiesta nítido. Y
llegan a tus ojos esos velos al aire que arremeten cargados de color y hacen
esas fantasmagorías indefinibles de otros relatos, como si el director poseyera
un poder especial para hacer coincidir los puntos como en la conjunción de las
formas, mandala.
La historia de Amparo es la historia de
muchas mujeres, de todas las mujeres de algún modo, de todos los femeninos en
grado extremo, porque aunque se represente con la crudeza de la realidad, es el
método utilizado para decidirse por estos episodios lo que los justifica; son
la suma del análisis de miles de entrevistas a mujeres y a hombres de todos los
estratos sociales, proviene de la realidad y el extremo cuidado con que el
director apela a la realidad es lo que
le da un sentido único.
el gato naranja
noticiero poetico para america latina
Director: Rafael Urrea Soto Comite editorial: Jaime Eduardo Jaramillo, Victor Gaviria, Mauricio Trujillo, Andres Quintero, Juan Diego Velasquez, Jandey Marcel Solviyerte, Carlos Calle Archila, Carlos Mario Uribe, Edgar Gonzales Quntero, Raul Gonzalez, Hector Jaime Carvajal, Leon Dario Gil, William Aguirre, Fernando Cuertas, Ulises Giraldo y Mario Armando Valencia. participan desde Buenos Aires Argentina, el poeta Juan Gomez Ossa, desde La Paz Bolivia Carlos Idrobo, desde Nueva York Julo David Gonzalez, Gabriel Jaime Caro, Gajaka y desde Sydney Australia, Carlos Cuellar.
Publicado por HISPANAVISTA
Seccion ZINETICA - EDICION ESPECIAL MARZO DE 2017
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WORKSHOP HISPANAVISTA
ALIANZA CINEMA
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Medellin / 2017
Me senté en la butaca de MAMM en un viaje osco por el oprobio. No sufrí. Una conclusión del poder y la perversión. Un retrato de nuestras miserias. Abrumadora y lúcida película.
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